La Cuarta Revolución Industrial

Concepto

La Revolución Industrial vino a suponer un proceso de evolución social, económica y tecnológica desde mediados del siglo XVIII hasta mediados del siglo XIX. Las actividades económicas dejaron de ser actividades rurales, especialmente agrícolas y comerciales, y se convirtieron en industriales y mecanizadas, generando grandes cambios económicos, tecnológicos y sociales.

Si bien es cierto algunos historiadores ubican la Revolución Industrial a lo largo de la década de 1780, otros la ubican entre 1760 y 1840 y otros más conservadores indican que no existió la revolución como tal, sino que fue un proceso de cambio gradual y de evolución continua.

Lo mejor estaba por venir

Esa transformación no sólo evolucionó la industria, sino que vino a modificar el quehacer de los individuos, produciendo mayores volúmenes en tiempos menores. El Producto Interno Bruto que se había estancado durante muchos años, aumentó y redundó en un incremento en la riqueza. La fabricación industrial dejó los procesos manuales para dar lugar al uso de maquinaria, además de que se eliminó el uso de animales para el transporte para sustituirlos por vías férreas y una mejor infraestructura de canales y carreteras. Debido a la conversión hacia una economía industrial, la población urbana aumentó.

En 1769, James Watt crea la máquina de vapor, la cual se constituyó en el hito más grande de la revolución, pues los niveles de producción aumentaron en forma considerable, de igual forma sucedió tiempo más tarde con los barcos y ferrocarriles a vapor.

Con la Revolución no todo fue positivo

Aunado al desarrollo industrial y sus transformaciones aparecen nuevas clases sociales, entre las cuales se distingue el proletariado, conformado por los campesinos pobres y los trabajadores industriales, y, por otra parte, la burguesía como grupo de mayor nivel social.

Este desenvolvimiento no fue del todo bueno, pues trajo consigo problemas laborales y sociales y la aparición de nuevas corrientes de pensamiento que, a través del sindicalismo y comunismo, reclamaban mejores condiciones de vida para las clases más desfavorecidas. Ambas corrientes de pensamiento no son totalmente aceptadas hoy en día, pues sus detractores consideran que, en el fondo, buscaban su propio beneficio.

De la Revolución Industrial a la Revolución 4.0

La cuarta revolución industrial casi nos toma por sorpresa. Su vertiginosa llegada hace que, según expertos, su impacto sea 3000 veces mayor, tanto así que se espera que para el año 2020 existan 50 billones de dispositivos con conexión a Internet y con todos los esfuerzos dirigidos hacia una completa evolución digital, donde a través de un clic tendremos a través de nuestros dispositivos móviles o de escritorio, el control de nuestra empresa o nuestro hogar y, no menos importante, información acerca de los estándares de fabricación de dichos dispositivos.

El transporte tampoco se quedará atrás en lo que a conectividad se refiere, pues se presume que los automóviles serán convertidos en centros de procesamiento de información que alcanzarán hasta los 4000 gigabytes diariamente y podrán procesar información acerca de parqueos cercanos, carreteras deficientes, congestión vehicular o distintos tipos de averías en las vías.

El estado de ánimo, así como los niveles de hipertensión, depresión y estrés podrán ser monitoreados a través de dispositivos con inteligencia artificial o comentarios posteados en redes sociales, pudiendo así detectar a tiempo diversos factores que pueden causar la muerte de los individuos.

Así las cosas, es evidente que las plataformas digitales buscarán la vanguardia día con día. Compañías como Amazon, Google y Facebook, así como Uber y Apple, luchan día con día por tomar la ventaja competitiva en un mundo cada vez más volátil y en el cual la reinvención es casi obligatoria.

La transformación digital de la Revolución 4.0 no supone procesos sencillos de integración. Significa unir tecnologías con características muy distintas a las actividades del negocio. Pero… ¿cómo integrar actividades distintas al entorno diario del negocio?

Herramientas para el análisis de información, como los Datawarehouse, permitirán a las empresas colocarse en la cima de los negocios con uno de los activos más valiosos, la información, en medio de una convulsa serie de transformaciones, en medio de una desconocida pero inevitable e incipiente Revolución 4.0.

Blog por MGT. Esteban Marín Chinchilla.

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