La continuidad de la Vida. Comentario desde un enfoque de los procesos de continuidad del negocio

Y han pasado 17 años...

…Desde aquel martes 11 de septiembre 2001, unos minutos antes de las 9 horas, en la mañana de un martes, donde todo un planeta observaba, algunos con ojos incrédulos y otros con ojos de miedo, pero todos con dudas sobre lo que había pasado exactamente y con una gigantesca incertidumbre de que podría pasar después de tan impactante evento.  Pero que sucedía, uno de los edificios más icónicos de la ciudad de Manhattan en el estado de New York, el World Trade Center (WTC), se encontraba ardiendo en llamas en su parte más alta producto del ¨choque¨ de un avión comercial de pasajeros con 93 personas a bordo, un avión tipo Boing 767 de una de las aerolíneas insignia en los USA, El American Airlines vuelo 11. No se terminaba de salir del asombro  y solamente 17 minutos después del incidente inicial  a las 9.03 am, mientras continuaban las preguntas sobre lo acontecido, otro vuelo el UA175 con 65 pasajeros impactaba la torre #2 del WTC. El sistema de alterna sube a un nivel impensable, todos los equipos de emergencia se activan en alerta máxima, todos los aviones en vuelo se les ordenó aterrizar, se cerraron las fronteras americanas y se activó el protocolo de alerta roja en todos los Estados Unidos. El siniestro no terminaría ahí, otras 2 aeronaves son secuestradas, una de ellas, el vuelo AA77 es colisionado contra nada más y nada menos que el cuartel general de los sistemas de seguridad de este país Norte Americano, el Pentágono y para finalizar tan amargo momento, una cuarta nave cae en la localidad de Shankville, matando otras 44 personas de las cuales 40 de ellas fueron ciudadanos sin ningún otro interés, sino que el de transportarse hacia la ciudad de San Francisco, California. El balance final de tan terribles 2 horas, 2.973 muertos.  Mientras tanto en New York las 2 torres colapsan, como si fuera una demolición perfecta, con el acarreo de una consecuencia fatídica, dentro de las estructuras, aún se encontraban personas atrapadas y todo un batallón de rescatistas trabajando en el proceso de salvación de vidas.

Por otro lado, la ciudad entera se encontraba desorientada, sin comunicaciones de ningún tipo, la urgencia requería una solución pronta y eficaz, las comunicaciones tenían que ser restauradas por el bien de todos, es donde AT&T, se convirtió en un verdadero pilar para llevar tranquilidad y coordinación sobre la denominada zona 0 o zona de desastre.  Rápidamente logro establecer un sitio de procesamiento de llamadas que permitieron las comunicaciones aunque fueran un tanto restringidas. Cuando analizamos someramente  la robustez de su continuidad operativa, vemos como su operación normalizada contaba con una capacidad de procesar  un histórico promedio de 300 millones de llamadas diarias,  dentro de los datos para los días de los  meses de septiembre, además el mayor flujo record había alcanzado un total de 330 millones de llamadas, no obstante en los días de la emergencia, pero a partir de la recuperación vía un sitio de contingencia montado durante atender tan duro evento, el día 9 del mes de septiembre del año 2001 , se procesaron 431 millones de llamadas demostrando la robustez del equipo que se puso a disposición inclusive sin costo alguno para el cliente con el simple echo de lograr llevar tranquilidad a sus conocidos y familiares, un punto alto visto desde el punto de vista del negocio, que respondía a una actividad solidaría para con el pueblo Norteamericano.  El sitio alterno establecido por el evento utilizó contenedores y fue ubicado en la ciudad de Jersey, y posterior a que se establecieran los cuartos de mando del evento se colocaron alrededor de 15 contenedores de equipo para continuar dando soporte operativo y de continuidad a las llamas telefónicas durante los siguientes días y meses, hasta llegar a convertirse en un centro de procesamiento de comunicaciones propiamente dicho. Hoy día seguiremos recordando ese duro momento para la población mundial y habremos entendido que posterior al mismo, algunos riesgos impensables que pudieran materializarse se volvieron elementos claros de análisis, por último ¿Habremos entendido lo importante de la vida humana dentro del proceso de negocio?  ¿Estamos preparados para la continuidad de la vida? ¿Será este evento el último y único desastre de estas magnitudes, en los USA?, estos  cuestionamientos solamente el pasar del tiempo nos lo dirá.

 (The Atlantic Monthly Group , 2011) (AT & T, 2018)

Blog por Ing Carlos Montero, MAP

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